Estas sillas me tienen loca (pero no fue amor a primera vista porque la primera vez que las vi me parecieron demasiado frías e incómodas). Me encanta su aire industrial, usado, bohemio... sobre todo si las combinamos con mesas de madera de aspecto rústico o monacal. Se cuenta que fueron diseñadas especialmente como mobiliario para los grandes trasatlánticos que cruzaban los mares a comienzos del siglo XX y más tarde se convirtieron en un clásico de los cafés parisinos.
En mi casa saben que estoy obsesionada con las sillas, pero podría decir que ESTA es mi favorita.



























